Fútbol Profesional
8 de diciembre de 2017

Falta un paso

Independiente superó 2-1 a Flamengo en la primera final de la Copa Sudamericana. Ahorá, buscará la consagración en Rio de Janeiro.

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Independiente dio el primer paso en la búsqueda por su segunda Copa Sudamericana. Luego de un inicio con algunas dudas y gol del rival incluido, pudo superar al Flamengo sin apartarse de su línea de juego ni tampoco de sus convicciones. Con fútbol, esfuerzo y con el ímpetu de buscar siempre el arco de enfrente, sacó adelante la primera final ante un equipo de mucha categoría y gigante por donde se lo mire.

El gol de cabeza de Réver, en la primera aproximación seria del Mengao al área roja, fue un golpe importante para el local. Más porque otra vez le convirtieron desde la salida de una pelota parada. A partir de ahí, y después de un par de minutos confusos, los muchachos de Holan fueron pacientes en busca de la igualdad. Con un Benítez muy activo y decisivo en los metros finales, más Barco pasando como postes a sus marcadores y Meza siempre con el pase preciso donde más lastima, llegó al 1-1 con una gran definición de Gigliotti. El Diablo no se quedó en eso y siguió insistiendo con el empuje de sus defensores, el aplomo del Torito Rodríguez en el medio junto a Sánchez Miño y el aliento de su gente.

Así terminó el primer tiempo y después del descanso todo fue un calco. Por eso, el segundo grito no fue una sorpresa: centro de zurda de Barco y Meza la empalmó como venía para clavarla abajo de palo derecho de César. Arriba el Rojo y el Fla salió un poco más. Ahí demostró su poderío con el manejo de pelota. Independiente perdió el control y apostó al contraataque, pero las piernas ya no estaban frescas y la mente no tan brillante. Es que el despliegue fue demasiado. Primero para dar vuelta el resultado y luego al buscar la diferencia con mucho vértigo. Y si a eso le agregamos la ansiedad y los nervios, es claro que la merma se hizo sentir.

Ahora a recuperar energías para visitar el Maracaná el próximo miércoles 13. Sin el valor de doble al gol de visitante, el CAI va con una ventaja mínima pero sabiendo que dio el pequeño primer paso ganando el primer cruce. Se sabe que los de de Reinaldo Rueda se hacen fuertes en su reducto. Sumando Libertadores y Sudamericana jugaron siete partidos. De los cuales ganó seis y empató uno (3-3 con Fluminense), pero llaman la atención los 23 goles a favor (más de tres por partido) y los sólo seis en contra. Entonces, a jugarse entero en la revancha para que Río de Janeiro se convierta en un carnaval Rojo como en el 95. Que así sea, señores ¡Vamos Independiente!